miércoles, 3 de febrero de 2021

UNA DE CAL Y UNA DE ARENA



2019, año movido si los hay.
Como ninguno el 2019 fue un año importante en todo sentido. Se aprendió muchísimo, tanto en lecciones de la vida, como en materia educativa.
Lleve en paralelo dos tecnicaturas, una a termino y otra en inicio.
Mi afán por aprender y prepararme profesionalmente, mas que nada pasa primero por supuesto que es para estar ayornada en cuanto al mercado en general y la economía en la que nos movemos, pero también pasa para alimentar la mente y tener contenido solido a la hora de tratar con la gente y hacer negocios.
Mis cursados eran casi todos los días. Martes, miércoles, jueves, viernes y sábados. Hablamos de 4 horas, de martes a jueves, viernes 5 horas y los sábados de 9 horas . (Wow!!!). Hablamos de dobles trabajos y evaluaciones, muchísimas veces interpuestos, o sea, era sentarme a hacer dobles y hasta triples trabajos cada día, de materias diferentes entre si y con misma fecha de entrega. (Oh my God!!!)
Y el trabajo? Naaa... ni pensar en trabajar. Olvidate! Ese año casi no pude hacer negocios extras y ni pensar en tratar de trabajar en algún lugar afuera. 
Me gusta sumar experiencias tantos profesionales como relacionarme socialmente en diferentes ámbitos y dure lo que dure la relaciona laboral, la aprovecho al máximo.
Con mi tiempo soberanamente acotado por las dos carreras paralelas que curse ese año, como ya mencioné anteriormente ni siquiera pensé en buscar trabajo ni mucho menos tuve ánimos para intentar hacer la cantidad del negocios que suelo hacer y que me dejan una buena plata extra con la inmobiliaria familiar. A veces es necesario renunciar parcialmente a algunas cosas, para poder aprovechar bien otras oportunidades y el saber indiscutidamente es una oportunidad que tiene provechos a largo plazo.
Por supuesto que tanta teoría sin el respaldo de la practica también es casi nada, y mas para una persona como yo que sufre de memoria selectiva, pero realmente no podía físicamente hacer nada mas.
Tenía toda una familia la cual no podía prestar tiempo de calidad.
Me fue bien académicamente, no regularice ninguna materia pese a lo pesado de los cursados y pude llevar medianamente una vida normal y activa y mágicamente, a pesar de de que las materias eran diferentes entre sí, pude buscarle la vuelta para conectarlas y así asimilarlas mejor.
La carrera que termine en el 2019, es una tecnicatura universitaria de pregrado enfocada al empredurismo con foco principal en el turismo. La que inicie paralelamente es una tecnicatura terciaria de gestión hotelera. Ambas con enfoque a administrar y gerenciar organizaciones turísticas.
Todo esfuerzo vale la pena sin dudas. Soy de las que esta a favor de que la educación en la cura del mundo. Con una buena instrucción de oficios y la capacidad de pensar por uno mismo coherentemente, nos hace mejores sin dudas. No te hace buena persona, pero te encuadra en lo correcto y eso ya es mucho a mi entender teniendo en cuenta la sociedad tan corrompida en la que estamos. 
En cuanto pueda y me de la capacidad, seguiré perfeccionándome en lo que me interese.
Alguna vez alguien dijo de mi: De que le sirve coleccionar títulos si es una agrandada? Perdón? Agrandada yo? Se nota que habla así porque no me conoce! Que yo tenga lo mío y que haga publica cierta parte de mi vida, no me hace una agrandada. Solo me hace un poco mas extrovertida que los demás. Y justamente el mundo maravilloso de las academias es la que me hace grande, no lo material.
En resumen, seguiré por este camino que voy, que es el correcto para mi sin dudas. Lo voy dejando lisito y bien asentado para esa hermosa personita que viene atrás mío y que me observa.
Tengo todo un patrimonio que cuidar y muchos negocios mas que hacer.

martes, 29 de septiembre de 2015


El WhatsApp es una aplicación de mensajería instantánea para teléfonos inteligentes, recibe y envía mensajes mediante Internet, además de utilizar la mensajería en modo texto, los usuarios pueden crear grupos y enviarse mutuamente, imágenes, vídeos y grabaciones de audio.
WhatsApp continúa creciendo día a día, las últimas cifras oficiales del pasado mes de agosto, superaron los 900 millones de usuarios activos y desde entonces la cifra se ha disparado.
El nombre de la aplicación surge de un juego de palabras basado en las expresiones en inglés “What’s up?”, cuyo significado se asemeja a “¿qué hay?” o “¿qué pasa?”, y la palabra en inglés “App/Application”, “Aplicación”. La empresa creadora de WhatsApp Inc., fue fundada en 2009 por Jan Koum, quien había sido anteriormente el director del equipo de operaciones de la plataforma de Yahoo! y el antiguo jefe del equipo de ingenieros Brian Acton.
El 19 de febrero de 2014 Mark Zuckerberg, creador de Facebook, anunció la compra de la aplicación por un importe total de 19.000 millones de dólares.
La clave del éxito del servicio se debe a la genial idea de que los usuarios pudieran ver si la otra persona estaba conectada o no, sus horarios de conexión, las actualizaciones de estado, la facilidad para cambiar las fotos de perfil y los diversos sistemas de intercambio de información.
Como siempre pasa en estas aplicaciones, si se dota de transparencia al servicio, los usuarios vienen en masa con la idea de que pueden “espiar” el famoso doble check.
Permite comunicarse en tiempo real, es decir, que no hay tiempo de retraso por parte de los mensajes enviados.
  
La aplicación permite realizar grupos de personas en donde se agregan a todos los números que se quiere para estar conectados entre todos. Por ejemplo, un grupo de trabajo o de estudio.
En algunas personas puede resultar adictiva la aplicación, sobre todo en adolescentes que no saben medir sus propios límites. Su uso irracional puede convertirla por ejemplo en una herramienta para controlar a las personas como la pareja o amigos, convirtiendo esa conducta en una conducta enfermiza para el que la adopta y molestosa e invasiva para el controlado.
Otros signos de adicción serían por ejemplo, no ser capaz de charlar con otras personas sin dejar de revisar el celular cada minuto, responder siempre a los mensajes de forma inmediata y también fomenta el total desinterés por la vida real misma.

“El uso indebido del servicio de mensajes WhatsApp puede ser peligroso porque crea adicción en algunas personas y deja huellas difíciles de controlar y borrar”.
Enrique Echeburúa, catedrático de Psicología de la Universidad del País Vasco.

-Jorge está ahora mismo en línea.
-Marisa se conectó por última vez a las 5:15 am.
-Juan me ha boqueado pero en el grupo “tal” todavía lo puedo leer.

Esas son algunas de las averiguaciones que se pueden hacer simplemente mirando el WhatsApp y que pueden resultar comprometedoras.
Señales que hacen que la aplicación pueda provocar conflictos amorosos o malentendidos entre amigos si lo utilizan de forma irracional y como una herramienta de control. Este servicio de mensajería también tiene su cara positiva si se utiliza de forma bien, es un medio para estar conectados con otras personas en otros lugares del mundo, un viaje de vacaciones, de estudio, o simplemente para agilizar algún trabajo.
La pérdida de concentración en los estudios o en el trabajo y una dependencia constante del teléfono son algunos de los síntomas que identifican a las personas que han pasado de ser usuarios del WhatsApp o de una red social a tener algún tipo de trastorno. El no ver la cara de la otra persona hace que los usuarios de las redes sociales y del WhatsApp se desinhiban y se expresen con reflexiones más intensas y espontáneas que les resultasen más difíciles de decir si estuviesen frente a frente.
Si alguna vez te dijeron “larga un poco el teléfono”, de repente te das cuenta que te estaban hablando y que por responder un mensaje de WhatsApp no te acordas nada de nada de lo que te estaban diciendo  o simplemente después de leer esto te sentiste identificado con algunas características mencionadas anteriormente, te dejo un par de Tips para tratar de mejorar tu concentración para poder aplicarla en lo que realmente vale la pena, las personas a tu alrededor y la vida misma.

1-      Desactivar las notificaciones: el sonido es una distracción cuando tienes que enfocarte en otra cosa. Si tu celular tiene luz de aviso, desactivalo también. Se puede programar uno o varios momentos al día para ver y contestar los mensajes, pero no puede ser la tarea que siempre tenga la máxima prioridad y que te obligue a interrumpir realizar otras actividades todo el tiempo.
2-      Dejar el teléfono lejos de la vista: no dejarlo encima del escritorio o la mesa, guardarlo en el cartera o en la mochila, o en lo posible en un lugar donde tengas que levantarte para acceder a él.
3-      Apagar el celular por las noches: esto además repercutirá positivamente en tu descanso.

Si todo esto no funciona, analiza seriamente eliminar la aplicación, aunque esto no significa quedar “aislado” del mundo, tantos años y años la humanidad sobrevivió sin mensajes, incluso sin celulares así que no es una condena de muerte.





lunes, 28 de septiembre de 2015

Al choque.


Desde el comienzo de las civilizaciones, las relaciones humanas en sociedad existieron y con ellas las diferentes formas de socializar entre pares, todo lo que tenga que ver con el trato siempre se definió por el carácter tanto de uno como del que tenemos en frente, si nos sentimos identificados con la persona que tratamos es muy probable que la tratemos mas y mejor que con la que no nos sentimos identificados.

Debido al desarrollo laboral en las diferentes áreas y la sumatoria de los altos niveles de desocupación y la escasa disponibilidad de puestos de trabajo, una persona medianamente preparada se ve obligada a trabajar de lo que pueda mientras se organiza a futuro, eso lo lleva a relacionarse  en un ámbito cerrado muchas horas y con diferentes personalidades, a todo este contexto tenemos que sumar el agregado cultural, la inflación y el estrés de las correrías propias de una vida laboral activa, con lo que resulta en un combo bastante pesado si no se esta preparado animicamente.


Personas conflictivas. 

En el mercado laboral actual cada vez son más los trabajos en los que se necesita trabajar en equipo, nuestra capacidad de hacerlo dirá mucho de nosotros como profesionales, pero no siempre es tarea sencilla debido a que a veces encontramos en el grupo de trabajo una persona conflictiva que dificulta la dinámica y la fluidez de las actividades.

Si un compañero de este estilo no afecta el trabajo propiamente dicho con su actitud, puede ser molesto pero con marcar los límites y la distancia ya es suficiente. El problema es cuando su actitud conflictiva influye directamente en el desempeño de otro, haciéndole víctima de ataques y situaciones incómodas.

Es importante encarar el problema y no permitir que pase a mayores, demostrar una buena predisposición para busca resolver el problema es una forma de calmar los ánimos y entender que no se puede cambiar la naturaleza de la persona pero si lograr que mejore su actitud laboral. No entrar en temas polémicos ni en discusiones e intentar buscar soluciones a futuro.

También es importante recordar mantener la calma y la paciencia ante situaciones de conflicto directo, a veces puede demorar pero los compañeros conflictivos suelen dar señales tan fuertes que llega un punto en el que resulta imposible para todos ignorarlos, por eso tarde o temprano llega la voz adecuada para hablarles y tienden que calmarse.

"De la forma como se trata a los demás depende gran parte del éxito."
Doménico Cieri Estrada.-