En esta oportunidad divagaremos con el rol madre...
Ser madre no es fácil, siempre atenta y dispuesta a todo, jamas renegando de sus deberes y poniéndose la camiseta de mamá en el alma.
Por supuesto que las hay de diferentes formas y colores pero en el fondo somos todas iguales, todas damos la vida sin pensar por nuestros hijos sin dudarlo; en la vida cotidiana las expresiones y las formas que podemos adoptar son distintas, cada una ama a su manera, las hay super expresivas como también las hay calladas, pueden ser malhumoradas, pegajosas, superprotectoras, gritonas, despistadas, metidas, autoritarias... etc... todas dispuestas a ir a donde sea por buscar a sus hijos y a dejar de comer por dárselo a ellos.
Seria loco describir las diferentes formas en que una madre puede expresarse día a día porque cada uno sabe que estilo de madre tiene y sabe como llevarla pero lo mas importante que se debe tener el cuenta que sin importar de que color sea la que nos toco, cualquiera de ellas da la vida por un hijo...
Aveces por mas dura que la vida nos lleve y por mas ásperas que nos pongamos para poder enfrentarla, cuando llevamos una vida adentro todo cambia, vemos atravez de sus ojos y hasta la mas dura se ablanda, son como 3 giros de 360º en nuestras vidas... nunca debemos subestimar el instinto de madre que Dios nos da cuando nos toca con la vendicion de tener un hijo.
Amo profundamente a mi hija y todo lo que hago y lo que intento hacer es únicamente por ella, por su futuro y su bienestar ya sea con mucha o poca expresividad de mi parte ella es mi mundo y atravez de ella hoy entiendo muchas cosas que antes no entendía cuando me lo decía mi madre y es por eso que hoy por hoy después de casi 6 años de tenerla puedo decir mi mamá tenia razón!
Ayer fue el día de madre en Argentina y a pesar de no tener ni un solo peso en el bolsillo y con un montón de mensajitos de texto felicitándome con un "te debo el regalo" al final la pasé 10 puntos porque estuve con mis dos referentes mas firmes, mi mamá y mi abuela y por supuesto con el mejor regalo que me dio la vida, mi princesita, estuvimos juntas todo el día y no nos importó nada ni nadie...
Feliz día para todas las madres que lean esta reflexión y que por ahí se sientan identificadas con lo que hoy improvisadamente expresé acá o para las que simplemente se tomaron el trabajo de leer esto mas allá de que les guste o no.