Se acercan las vacaciones de invierno y otra vez la misma tradición de todos los años... sacarle la mayor cantidad de plata posible a la gente (sea turista o no).
Cada año para el tan esperado receso de mitad de año se organizan en la parte céntrica de mi ciudad una comunidad reducida de comerciantes y artesanos callejeros que ponen a la vista sus artículos simulando una gran feria, variedad de artículos de muy baja calidad y altísimo precio... ya es tradición urbana esa costumbre por aquí...
Ya para mediados del mes de junio se empieza a ver el aumento en la población de HIPPIES y los vaivenes en la aduana fronterisa de particulares y taxis carreando las mercaderías del Paraguay. Básicamente el negocio es vender cada año los mismos artículos del año pasado pero a un precio aun mayor, por ejemplo, compran una muñeca tipo barbie por 1,50 de dolar la revenden a 5 o 6 dolares y el año que viene compran la misma muñeca por el mismo precio pero la revenden mas cara por la inflación... y por las dudas...
Una semana antes de nuestra fecha oficial del período vacacional se arman los puestos y comienzan a trabajar, en partes porque en la capital siempre comienzan antes las vacaciones y otra para asegurarse la mejor ubicación en el lugar.
A pesar de la queja colectiva, los reclamos a viva voz y las mala expresiones al ver los precios la gente se compra de todo, es la mejor temporada para vender lo que sea al precio que mas te guste y manejarte como se te plasca o sea con libertad total; eso sin nombrar el estado deplorable del lugar, en las condiciones que esta durante esas 3 semana o poco mas que dura esa feria, es la excusa perfecta para el libertinaje, la borrachera y la dejadez...
Los vendedores ambulantes aprovechan la muchedumbre y el amontonamiento para actuar con total libertad en sus costumbres (fumar porros y vender drogas).
Y la policía? que pito toca? están ahí pero...
1 comentario:
monika queremos iguazu yaaa
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